Sexo
anal

¿Cómo hacer sexo anal?

¿Y tú, cómo reaccionas cuando te preguntan si has practicado sexo anal? Incluso hoy en día se sigue relacionando esta práctica únicamente al mundo gay. Y no es sí. El sexo anal es una práctica para todo el mundo y además muy placentera. Es la tercera práctica sexual más extendida en el mundo y si sólo lo has probado una vez y quieres seguir experimentando o si quieres introducirte a él, es muy importante que tengas en cuenta los siguientes puntos:

Contejos para hacer sexo anal

  1. Conócete a ti mismo/a, la próxima vez que te masturbes, ve un paso más allá y estimula tu ano introduciendo tus dedos y buscando la comodidad y estimulación. Es muy importante que te encuentres agusto con la práctica antes de llevarla a otro nivel.
  2. Utiliza lubricante siempre ya que el ano no lubrica por si sólo ya sea si vas a experimentar sólo/a o en pareja. Lo mejor es que utilices un lubricante a base de silicona que son más duraderos, especiales para estas prácticas ya que incluyen relajantes para hacer una experiencia más suave.
  3. Hay que tomarse su tiempo. Las caricias en círculos alrededor del ano y los besos en la zona relajarán muchísimo los músculos rectales. Y a ti, por supuesto.
  4. Utiliza preservativo siempre ya que hay un alto riesgo de contraer una ETS, por ser una zona ideal para la acumulación de bacterias. Si tienes sexo anal y después vaginal no utilices el mismo preservativo.
  5. Nuestra sugerencia es que empieces haciendo la postura de la cucharita, ya que favorecerá la relajación de los músculos de la zona y te permitirá el control.
  6. Si tienes sensación de que puedan haber “fugas“, no es común y solo lo notarás los primeros minutos. Pero también es posible que sí la haya según el estado de salud de la persona y de su higiene. (puedes realizar duchas anales)
Por último, disfruta sin miedo. Es una práctica muy excitante. Existen muchísimas posturas que te harán disfrutar enormemente del coito anal y verás cómo, bien hecho, ¡es súper placentero e indoloro!

Conclusión

Deja los tabúes a un lado y la próxima vez que te pregunten contesta orgulloso/a: pues a mí, me encanta. Sin miedo ni vergüenza alguna.