Revolución Sexual Femenina

Subimos en un avión con destino al Nueva York de 1857. Cuando aterrizamos nos encontramos entre gritos, pancartas y mujeres, muchas mujeres que un día de marzo se organizaron para protestar en masa por las duras condiciones de trabajo y la desigualdad salarial en una fábrica textil. Aunque la manifestación acabó por la intervención policial, ese día se asentó uno de los precedentes más importantes de la lucha por la igualdad.

Como dice el dicho: “las comparaciones son odiosas”, y si bien es cierto que hoy en día las mujeres gozan (menos mal) de muchos más derechos, siguen existiendo desigualdades y roles de género que no solo afectan a las féminas.

Sí, los tiempos han cambiado y los motivos por los que el 8M se sigue celebrando también. Es cierto que la mujer ya es considerada un ser humano y no como se teorizaba en la época de Cristina de Pizán; sí, es cierto, ya pueden votar; sí, pueden firmar libros con sus propios nombres; sí, pueden trabajar; sí, pueden acceder a la educación. Pero ¿son realmente iguales?

Uno de los temas que durante la historia ha afectado y sigue afectando directamente a la población femenina es el sexo, la masturbación y todo lo que ello supone. Según una revista del Departamento de Estadística, Demografía, Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad Peruana Cayetano Heredia: “Las primeras referencias explícitas a la masturbación se encuentran en los libros penitenciales anglosajones y celtas del siglo IV, en donde el tema es tratado de modo práctico y jurídico”.

Conceptos como la lujuria, la impureza y la vergüenza han estado vinculados al sexo y la masturbación desde hace muchos siglos, sobre todo para el colectivo femenino. Sin embargo, todo empieza a dar un vuelvo a raíz del informe Kinsey sobre la sexualidad publicado en 1950 y la declaración de la American Medical Association en 1972 que proclama la masturbación como algo normal.

Sin embargo, hoy en día siguen siendo minoría las mujeres que se masturban con respecto al porcentaje de hombres y la aceptación pública del hecho de masturbarse sigue siendo un gran tabú. Según un gráfico publicado por Statista con datos de 2021 y divido en géneros, el 98% de los encuestados masculinos afirmaban masturbarse y que esta práctica les gustaba, mientras que el porcentaje de mujeres que aceptan hacerlo es del 78%. No obstante, los datos de nuestra web afirman que el porcentaje de mujeres que nos compran o que están interesadas en el tema de los juguetes sexuales es muy superior al de hombres, estas representan un 77’4% frente al 22’5 % de público masculino.

Por lo tanto, estamos hablando de que el tema sexual y la masturbación sí siguen siendo un tabú para las mujeres, que como algo normal sí que realizan esta práctica pero que aún no sienten la suficiente comodidad de hablarlo de forma pública.

Así que, aún queda un largo comino en la lucha y la defensa de una vida sexual sana, libre y sin tabúes, sobre todo para todas esas mujeres que aún no sienten que el placer también les pertenece.